Casa de familia en San Blas con patio de piedra
La casona está en el corazón de San Blas, a pocas cuadras de la Plaza de Armas, sobre una calle angosta que sube hacia el mirador. Es una construcción colonial restaurada: muros de adobe, vigas de madera vieja y un patio de piedra donde se desayuna cuando el sol ya calienta. La familia vive en el primer patio, así que casi siempre hay alguien disponible para resolver dudas de última hora.
Cuántas habitaciones y para cuántas personas
Son cuatro habitaciones en total, distribuidas en dos niveles. Dos son dobles con cama matrimonial, una es triple con camas separadas y la cuarta es familiar, con capacidad para cuatro personas. En total entran doce huéspedes sin apretarse. Cada cuarto tiene su propia llave, ventana a la calle o al patio, y espacio real para colgar ropa y dejar mochilas de trekking sin que estorben.
Servicios que están confirmados
- Agua caliente en las cuatro habitaciones, revisada antes de cada llegada.
- Wifi estable en el patio y en las áreas comunes; en los cuartos del segundo piso la señal baja un poco.
- Desayuno andino incluido: pan del horno del barrio, queso fresco, fruta de temporada, café pasado y mate de coca.
- Almacenaje de equipaje sin costo mientras se hace una caminata de varios días.
- Recojo desde el aeropuerto coordinado por la familia, con hora confirmada por WhatsApp.
Cómo se comportan las tarifas durante el año
Las tarifas se publican por temporada y no cambian al llegar. La temporada alta va de mayo a septiembre, cuando Cusco recibe más visitantes y las noches son secas y frías. La temporada baja, de octubre a abril, tiene tarifas más bajas y coincide con las lluvias. Para estadías de tres noches o más hay un ajuste a favor del huésped, que la anfitriona confirma antes de cualquier pago. No hay comisiones de intermediarios: lo que se acuerda por WhatsApp es lo que se paga en la casa.
Qué esperar del barrio y de la temporada de lluvias
San Blas es un barrio de artesanos y calles empinadas. Hay panaderías, cafés pequeños y talleres de tejido a pocos metros. Las noches son tranquilas, aunque el barrio se anima los fines de semana. De diciembre a marzo llueve con fuerza por las tardes, así que conviene traer calzado impermeable y una chaqueta liviana; las calles de piedra se ponen resbalosas y el agua caliente de la casa se agradece al volver.
Antes de escribir a la anfitriona
Ten a mano las fechas exactas, el número de personas y si vienes de una caminata larga. Con eso la familia puede confirmar disponibilidad el mismo día. Si el cuarto que buscas está ocupado, te dirán con claridad qué otra opción tienen o te derivarán a otra ficha del directorio.
La reserva se cierra directamente con la familia, sin intermediarios ni cargos adicionales.